Si hay que elegir a la familia a la que le ocurran más desgracias sería, con permiso de la Familia Real, los Simpsons. La familia que habita en el 742 de Evergreen Terrace lleva veintipico años haciéndonos reír a mandíbula batiente, sobre todo con Homer. Precisamente el cabeza de familia es el culpable de haber volado Springfield y que ahora debe reconstruir en Los Simpsons: Springfield.
